
Se acerca la noche y mi madre ya se asusta, me pregunta por mis hermanos, alguno no ha cenado y cabrón puede llegar en cualquier momento.
La noche grita, platos rotos, mis hermanos lloran mientras el cabrón insulta sentado en el trono de la mesa apestando a alcohol, yo le contesto una y otra vez, pero su mierda de mente no razona y se encabrita, platos rotos.
Las hostias no hacen daño, las cicatrices no son importantes, pero los años y años de miedo y terror me han robado la infancia, ya en el instituto solo estudio para mi futuro, casi no hablo, mi familia no pide cuentas y mientras vuelvo a casa solo voy pensando en devolver las hostias a mi padre si se pone chulo, y estar en casa todas las tardes para defender a mi madre.
Cuando tenia 23 años tanto pensar me ha hecho alejarme años luz por delante de todos los demás, soy un frío edonista y materialista científico, soy amoral, mis ideas son absolutas y no dependen de la sociedad, no juego, no fumo, no salgo con amigos, no pienso ni hablo con mujeres, no creo en la música, calculo probabilidades y leo sobre ciencia, física y astronomía. No me fío de nadie y todo lo pongo en duda. Me voy de casa de mis padres y empiezo mi autoterapia en solitario...
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Se quien soy y de donde vengo, sé lo mucho que he conseguido en estos 20 años, pero intuyo cuales son mis límites...
... y ultimamente mis cálculos estadísticos dicen que acabaré mi vida sin sentido en solitario.