
Los ataques de ansiedad han aumentado, ya no solo en vacaciones y fin de semana, el pasado martes incluso durante el trabajo. Ya no pude evitar que algunos compañeros se enteraran, tuve que irme y prometer visitar al medico por primera vez en estos dos años.
Hoy es el ultimo día en el que estoy lucido y veo el mundo tal como es, como una mierda, la realidad es así y no me gusta engañarme.
A partir de mañana un tratamiento me convierte oficialmente en un enfermo mental.
Supongo que dentro de poco acabaré estando feliz como un idiota, flipando con la droga, en el fondo todo irá mal, pero quizás mi cerebro ofuscado por la química no se de cuenta y vea toda la mierda a colores.