Siempre hay momentos en los que el grupo se reduce y me toca estar un momento a solas con alguien.Y entonces surge la obligación de conversar, si, obligación, hay que contar algo, cualquier cosa, y es en ese momento en el que hay que decidir entre dos opciones: 1) el riesgo de quedar mal y decir alguna tontería 2) huir.
De algunas chicas concretas ya siempre huyo, la opción esta clara, si no hay un tema laboral concreto del que tratar lo mejor es siempre escapar, evitar quedar como un idiota tiene el precio de que eres un bicho raro.
Hoy escuché como hablaban de un ex-compañero que decían que era un bicho raro, iban a comer con él y no hablaba nada de nada en toda la hora de comida... y yo pensaba que debería hacer lo mismo y dejarme de obligaciones, de imposiciones sociales que no me dejan ser como soy, que me obligan a huir constantemente para no dejar que se vea mi amargura interior.






















